Japón nos atrae, pero… ¿por qué?

Está claro que a muchos nos atrae porque nos apasiona el mundo del manga-anime, la cuna y quien marca las tendencias de este movimiento es el país del sol naciente. Pero quien empieza por ver/leer estas obras poco tarda en volcarse profundamente en todo lo que la cultura oriental le concierne… Te pones un wallpaper manga, empiezas por ir mas a menudo al chino/japonés de la esquina a comer/cenar, empiezas a distinguir chinos, coreanos y japoneses, te da por bajarte música japonesa a tu mp3, empiezas a usar un vocabulario con palabras ininteligibles, te compras una espada para colgarla en la pared (UO_o), aprendes japonés en la escuela de idiomas (y encima te pasan a segundo curso por tener un nivel avanzado tras ver tanto anime),…
Un país que está al otro lado del mundo, con una cultura totalmente distinta a la nuestra empieza a hacerse un rinconcito en nuestro corazón, y es que hasta que no te paras a pensarlo no sabes por qué narices gusta tanto algo que ocupa tanto tiempo de nuestra vida diaria… ¡¡¿Qué tiene ese país que nos guste tanto?!!
A mi parecer creo que el haber visto anime en la infancia te marca, años mas tarde el “anime” (esos dibujos que veías de pequeño) te producen una agradable nostalgia y por curiosidad te da por ver algo de ese género. Algo que sólo era para niños, dibujos animados, resulta que tiene una variedad enorme. Ya con unos añitos a tus espaldas, y tras haberte saciado con esa serie que te producía esa nostalgia, decides ver qué es lo que está en boca de todos, la novedad, en el mundo del anime, y la curiosidad mató al gato. Te enganchas a esa nueva serie (véase el boom que hubo con Naruto y Bleach), y sin darte cuenta ya estás siendo absorbido. Mas tarde usa única serie se convierte en 12 series simultáneas que te descargas y/o compras en tiendas especializadas. El anime no lo es todo y para saciar el apetito del “qué pasará” decides leer el manga del anime que estás viendo… de esta forma ya te has convertido en un iniciado.
Por si fuera poco no solo los dibujos nipones forman parte de tu ocio diario, sino que tanto en la infancia como en la juventud, así como en la juventud tardía XD, los videojuegos toman un papel primordial. ¿Y quién no ha jugado a Nintendo de pequeño? ¿Quién no conoce la compañía SQUARE ENIX? Nos atacan por todos los lados…
Tiempo mas tarde sin darte cuenta empiezas a tararear las canciones del comienzo o del final de esas series que ves, y como es normal decides remover cielo y tierra para conseguir esas canciones para tu reproductor mp3. Esas canciones que antes se nombraban con su correspondiente versión animada seguida de OP (Opening, canción de apertura) o ED (Ending, canción de clausura), empiezan a renombrarse con sus correspondientes autores nipones sin ninguna alusión a la serie donde la conociste, y si es que la conociste por una serie, porque tus conocimientos sobre ese país empiezan a compararse a los propios conocimientos de un residente en él.
No contento con poder comprar las cosas que te ofrecen las tiendas especializadas, decides empezar a recolectar esos objetos nipones por importación. Tu habitación occidental empieza a tonarse oriental y tus padres empiezan a dudar de tu integridad mental (~Est@ niñ@ se está volviendo loc@~)…
¿Qué es lo que nos gusta de ese país? ¿El anime/manga? Es verdad que ese suele ser el promotor de nuestra iniciación como otakus, pero esto no es razón suficiente para que nuestra vida se vuelque por completo a esta cultura… ¿Será que nos están adsorbiendo el cerebro? ¿Por qué quiero comerme un ramen?









